Envejecimiento exitoso ahora
Envejecimiento Activo: Un desafío social
Hablar del adulto mayor significa hablar de un constructo social, del cual todos somos responsables. Cada sociedad elige como quiere que sea su adulto mayor, otorgándole un rol: dinámico, flexible, participativo, que admita la heterogeneidad y responda al derecho humano que se tiene de vivir con dignidad las etapas de jubilación, viudez, enfermedad, dependencia y muerte, transformándolas en travesías más que en situaciones terminales violentas.
Lo importante es que la sociedad manifieste la voluntad política, para crear las condiciones necesarias para proporcionar al ciudadano que envejece, las oportunidades que le permita optar a un envejecimiento exitoso en sus tres dimensiones: envejecer saludable, integrado al entorno social y en situación de bien estar.
¿Qué es el envejecimiento?
La vejez, desde una perspectiva médica, dice el Prof. Archibaldo Donoso, corresponde a una etapa de la vida del individuo, en la cual se va perdiendo gradualmente y progresivamente la capacidad de adaptación y la aptitud de reaccionar adecuadamente a los cambios.
Este deterioro, se debe a la disminución del potencial de reserva que se produce naturalmente en todos los órganos y sistemas del cuerpo con el transcurso de los años.
En el adulto joven, existe una gran cantidad de reserva y adaptación frente a las exigencias.
El aparato respiratorio es capaz de trabajar más cuando se asciende una altura, el sistema circulatorio es más eficiente cuando se realiza un esfuerzo físico, el sistema nervioso es capaz de retener más información por ejemplo, cuando se prepara un examen de un día para otro.
Pero en la vejez, todo parece lentizarse, existe un mayor riesgo de enfermarse, y lo cierto es que se deberá enfrentar nuevos desafíos.
Una mirada desde lo bio sico social, nos permite listar una serie de estas situaciones:
• Jubilación
• Disminución de ingresos
• Pérdidas de seres queridos
• Disminución del entorno familiar
• Soledad
• Pérdida de la capacidad de movilización
• Reducción del entorno social
• Sentimiento de minusvalía
Situaciones cuyos efectos negativos se pueden aminorar, cuando el individuo está previamente capacitado.
¿De que mueren los adultos mayores?
• Hipertensión arterial.
• Osteoartrosis.
• Diabetes.
• Enfermedades respiratorias.
• Cánceres.
Todas enfermedades prevenibles o a lo menos controlables
Imágenes sobre la vejez.
En el Chile de hoy, por arte de magia, un ciudadano que cumple 60 años de edad, pasa a encasillarse como “Adulto Mayor”, como si la edad no fuera un concepto elástico, difícil de precisar, ya que no se mide simplemente por las vueltas del “reloj de la vida” como lo nomina el Prof. Fernando Lolas.
Para tener un diagnóstico real y poder clasificar por edad, sería necesario observar a cada individuo, desde un punto de vista de la edad cronológica, biológica, psicológica e interpersonal.
El miedo a envejecer que se manifiesta en las personas, está asociado al temor al deterioro físico y mental, a las pérdidas económicas, a la proximidad de la muerte y los sueños incumplidos, todo ello reforzado por el culto a la juventud, implantado por la publicidad comercial de la TV, diarios, revistas, radios y otros medios de comunicación.
En cuanto a la percepción social de la vejez, los jóvenes y adultos consideran a los mayores, como personas serenas, moderadas, económicamente sustentables, con conocimientos interesantes, pero también se identifica a este grupo étareo, como menos tolerantes, con dificultades para adaptarse, con escaso manejo de las nuevas tecnologías informáticas, y con grandes posibilidades de deterioro mental y físico. Esa mirada puede provocar un rechazo a esta nueva etapa de vida.
De allí que se debiera observar con detención, la imagen que los jóvenes tienen de sus viejos, ya que hoy se encuentran en un proceso de transformación social importante en el que tienen que asociar que de no mediar accidentes o enfermedades terminales, ellos también tendrán oportunidad de vivir este período, para el que debieran prepararse desde jóvenes, ahorrando en salud, dinero, adquiriendo conocimiento y construyendo redes sociales. Lo interesante está en definir los nuevos roles y encontrar el ajuste necesario, de forma de estructurar un nuevo “Contrato Social”como sostiene Tomás Engels.
El envejecimiento exitoso, un desafío estratégico.
Sin duda, los avances en la investigación genética, biológica, química y de la medicina en estas últimas décadas a facilitado la prolongación de la vida de los seres humanos.
Este aumento progresivo de las expectativas de vida se convierte en un gran desafío para la sociedad actual, por cuanto implica realizar arreglos sociales para acoger a las personas mayores, en la perspectiva de fortalecer el desarrollo pleno de las potencialidades humanas, favoreciendo con ellos un proceso de envejecimiento exitoso.
Esta tarea debe ser abordada desde múltiples miradas y disciplinas por el conjunto de la sociedad, a través del compromiso del Estado, de las empresas públicas y privadas, de la sociedad civil organizada, de los partidos políticos, de las Universidades, de la familia y de los propios adultos mayores, generando políticas públicas, creando y confeccionando productos, definiendo y generando servicios que garanticen que esta nueva oportunidad social vaya acompañada de una adecuada calidad de vida.
José Valladares Venegas
Master en Gerontología
U. autónoma de Madrid.
Diseño para la 3ra edad
Han mirado las tazas de envejecimiento de nuestro país? Se han dado cuenta que es perfectamente normal que un joven no se vaya de la casa antes de los 25 o 30 inclusive y que generalmente tener familia ya no es una prioridad?
Es sabido por todos que sin ser un país desarrollado, Chile se acerca a tasas de vejez sólo establecidas en países europeos. Con una expectativa de vida de 78 años aproximadamente, seria bueno pensar en este tema un minuto.
Esta idea vino a mi porque el otro día llame a mi abuelito, ese hombre que tiene tantas arrugas y experiencias como años encima, y sentí una profunda soledad en sus palabras… claro lo llame desde el otro lado del mundo (Korea) , pero fue una emoción sobrecogedora, se notaba que necesitaba una llamadita el gran abuelo.
La vida transcurre con una velocidad impresionante. La gente nace, vive, sufre y muere con tanta rapidez como descargar un archivo de internet.
Muchas veces lo que hacemos no tiene un significado aparente o no lo entendemos al principio , pero de cuando en cuando , es bueno mirar hacia delante y hacia atrás, tu pasado, tu presente … tu futuro… Sí , todo indica que vivirás 78 años…
Nosotros los diseñadores, siempre al filo, siempre atrasados, siempre a ultima hora, siempre luchando por creernos el cuento. Qué tal si levantamos la cabeza y vemos las oportunidades donde otros ni piensan.
No digo que hay que aprovecharse de la vejez, todo lo contrario, es necesario desarrollar ideas , productos, y servicios para la tercera edad, tus abuelos, tus padres y pronto tú , necesitarás una gama de productos que te acomoden. No puedo pensar en una sola firma de diseñadores a nivel internacional que se especialice en el desarrollo de soluciones para ancianos..
Cuidado en el hogar, productos para evitar las escaras, sillas de ruedas, o cosas tan simples como teléfonos con números más grandes, son solo unas de las pocas ideas que se me ocurren con solo cerrar los ojos…
Mi intención no es alarmarlos, pero es necesario que nos demos cuenta que la sociedad no dibuja a la tercera edad en el panorama, nunca. Es Como tapar el sol con un dedo, puedes hacerte el tonto o puedes hacer algo… Es hora de que los diseñadores chilenos caminemos un paso mas adelante que los demás. Desarrollemos líneas que otros piensan innecesarias.
bien podría ser este un camino…
El diseño debe buscar no solo vender productos, debe buscar mejorar la calidad de vida… que tal si hoy, llaman a sus abuelitos, o a tus viejos…y les preguntas, que necesitan?
Autor: Christian Tellez
Fuente: Inconciente Colectivo
Centro de Estudios del Movimiento Humano a la Vanguardia en Investigaciones sobre caídas en Adultos Mayores
Siguiendo una tendencia mundial. Chile cuenta con un crecimiento de la población de adultos mayores. Las estadísticas afirman que para el año 2030 el 25% de la población será mayor de 60 años. Este cambio demográfico exige que se realicen investigaciones destinadas a paliar los diferentes problemas de salud que presentan los adultos mayores.
Por esta razón, el Centro de Estudios del Movimiento Humano de la Escuela de Kinesiologíade la Universidad Mayor se encuentra desarrollando hace un año un proyecto único en Chile, que pretende buscar los mejores predictores de caídas en la población adulta.
Este trabajo a cargo del kinesiólogo y docente, Rony Silvestre, busca descubrir las diferentes estrategias que usan los adultos mayores ante estímulos desestabilizadores. Por ello, los investigadores estudian el comportamiento que tiene un individuo ante una acción desestabilizadora y miden el tipo de reacciones que éste realiza para reducir su impacto.
Para lograr esta medición con parámetros científicos, los kinesiólogos trabajan con cuatro equipos en forma simultánea que registran el movimiento del cuerpo ante una posible caída.
CENTRO DE ESTUDIOS DEL MOVIMIENTO HUMANO A LA VANGUARDIA EN INVESTIGACIONES SOBRE CAÍDAS EN ADULTOS MAYORES
Primero los investigadores pegan marcadores luminosos en el cuerpo del paciente. Después suben al paciente en dos plataformas de fuerza que miden y registran la reacción del suelo ante el peso que realizan las extremidades frente a un estímulo desestabilizador. Finalmente un equipo de análisis cinemática, registra y mide la posición de las extremidades ante el efecto desestabilizador, transmitiéndolo a un electromiógrafo que realiza la medición eléctrica de los músculos.
“La idea es saber con certeza cuánto tiempo demora un adulto mayor en responder frente a un efecto desestabilizador y cómo lo hace”, explica Silvestre, quien dedica varias horas a la semana a este proyecto.
La investigación se basa en los elementos cognitivos: “es necesario entender cómo los procesos cognitivos pueden alterar el proceso normal de la marcha en los adultos mayores. Al concentrarse en dos focos de atención al mismo tiempo, los individuos sobre 50 años pierden concentración afectando la estabilidad al momento de caminar”, señala David Arriagada, integrante del Laboratorio.
Los investigadores aseguran que por mucho tiempo la búsqueda se centró en la parte motora del individuo. Sin embargo, los últimos estudios señalan que la parte cognitiva está muy comprometida en las caídas de este grupo etáreo.
CENTRO DE ESTUDIOS DEL MOVIMIENTO HUMANO A LA VANGUARDIA EN INVESTIGACIONES SOBRE CAÍDAS EN ADULTOS MAYORES
Para ello, observan la reacción de los pacientes frente a un desestabilizador, cuando se les pide que se concentren en una tarea cognitiva. A través de una pantalla, los investigadores pretenden que sus pacientes resuelvan diferentes tareas como encontrar semejanzas y diferencias entre una imagen y otra, o describir paisajes mientras se les somete a una acción desestabilizadora.
Para determinar con mayor exactitud este comportamiento, los kinesiólogos integrarán al equipo a psiquiatras y psicólogos, que trabajen en la categorización de las tareas con diferentes grados de dificultad.
En este momento, la investigación del Centro de Movimiento de la Universidad Mayor se prepara para comenzar a capturar datos a través de tres grupos de análisis de 50 personas cada uno. El primero estará formado por adultos mayores de la comunidad de Huechuraba; el segundo por ancianos de casas de reposo y el tercer grupo, estará compuesto por jóvenes universitarios del Campus Huechuraba. El objetivo es comparar los resultados obtenidos a través de los tiempos de respuestas de los tres equipos.
Con estos indicadores buscarán predictores de caídas científicamente probados. Los investigadores aseguran que para lograr estos resultados, lo más probable es que tengan que realizar alianzas para seguir avanzando: “creemos que después de esta primera fase vamos a poder predecir con una base científica sólida qué tipo de persona tiene un alto riesgo de sufrir caídas”.
Los kinesiólogos creen que en esta investigación van a surgir importantes investigaciones paralelas: “tenemos el know how, sabemos que podemos hacer cosas muy importantes para el bienestar de los adultos mayores. Para nosotros ellos por la importancia que tendrán en el futuro, debieran ser prioridad en los programas de salud”, señala Silvestre.
Tercera Edad, una oportunidad
El aumento en la esperanza de vida ha provocado que cada vez haya más personas sobre los 65 años activas y con energía. La industria inmobiliaria aún no se hace cargo de este grupo.
Las poblaciones son intrínsicamente inestables y sujetas a cambios repentinos y agudos. A modo de ejemplo, está el aumento muy rápido del número de gente de la llamada ‘tercera edad’. Con la esperanza de vida cada vez mayor, crece el grupo de personas entre los 65 y 85 años (aproximadamente) que son válidas, es decir, están con plenas facultades físicas y mentales.
En los llamados países desarrollados, las inmobiliarias y constructoras, así como los promotores y gestores, fijan sus miradas cada vez más en este nicho y buscan ese filón entre la población jubilada que no precisa asistencia. ¿Qué busca esa gente?, ¿Qué es lo que necesita?, ¿Cómo pueden pagar?, ¿Cuáles son los deseos, necesidades y valores de los mayores?, ¿Hay un solo grupo de personas mayores o varios que tienen diferentes expectativas, necesidades, valores y satisfacciones?
En Europa, el tema es un negocio que crece a ritmos del 10%. Sólo en 2003 la facturación por este ítem fue de 1.750 millones de euros. Por otro lado, en Estados Unidos cada vez son menos quienes jubilan al cumplir los 65 años. Desde los años ‘80 a nuestros días, se ha duplicado el número.
Varios elementos influyen en este cambio, pero la razón de fondo —según el libro “Microtrends” de M. Penn y K. Sálense—, es que a estas personas les gusta trabajar. Esta tendencia está teniendo un gran impacto. De partida, está ampliando la fuerza laboral, y también ha influido en la forma de hacer política y de entender la sociedad. Hoy equipos interdisciplinarios conformados por arquitectos, urbanistas, diseñadores, ingenieros, gerontólogos, médicos, economistas, psicólogos y sociólogos, entre otros, se unen para mejorar la calidad de vida de este importante grupo etáreo.
Y es que hay que cambiar el escenario actual. Por estos días, las sociedades se preocupan por extender la vida, pero sin darle un lugar adecuado a los adultos mayores dentro de dichas sociedades ya envejecidas. El problema es cómo se enfrentarán ellas mismas, en pocos años más, a los adultos mayores del futuro próximo. Hoy ya se habla de la cuarta edad, siendo el grupo que conforma a las personas de 85 años hacia arriba.
La necesidad de una ciudad amable
Se debe proponer una ciudad pensada para acoger efectivamente a las personas mayores, sin barreras arquitectónicas. Una ciudad adaptada e integrada a ellas, con una convivencia intergeneracional.
En este mismo sentido, los planes urbanísticos deberán tener en cuenta la accesibilidad física a los espacios públicos, mediante la adecuación de recorridos peatonales, así como la existencia de un buen diseño mobiliario urbano y de un transporte accesible, para que los adultos mayores puedan seguir integrados en las comunidades sin riesgos, realizando con autonomía sus actividades.
Con su proyecto, el arquitecto y el urbanista desarrollan un papel pedagógico. Es necesario no perder de vista que la ciudad se diseña para un grupo de personas con necesidades singulares, no son sólo personas con discapacidades. Nadie considera a un niño o a una embarazada como un discapacitado, sino que son sujetos con necesidades especiales. Debemos diseñar en base a las capacidades de cada grupo etáreo, con lo que pueden y no con lo que no pueden hacer.
Y es que una vivienda con obstáculos físicos, una ciudad intransitable, aunque en escalas arquitectónicas diversas, son formas análogas de exclusión. Como alternativa a una ‘casa de reposo’, surgen los espacios urbanos y las viviendas tutelares, donde es el entorno espacial el que protege al adulto mayor. Se trata de espacios diseñados para recibir todo el equipamiento asistencial necesario, de forma tal que el adulto mayor sienta que está habitando su propia casa o jardín.
Lo que se busca es brindarle un espacio que lo contenga, lo comprenda y proteja. Además, al responder arquitectónicamente a este segmento de la sociedad, los beneficios se hacen extensibles a todas las personas con algún problema de movilidad, las que podrán participar de un hábitat integral de desarrollo comunitario.
Una oportunidad de negocio inmobiliario
Se debe considerar esta propuesta al diseñar ciudades, barrios, loteos, balnearios y comunas, como una oportunidad. Hay que tener una visión de negocios. Socialmente existe una tendencia a aislar los espacios destinados al adulto mayor activo, error recurrente dado que es una persona que aprovecha y agradece la comunicación con el exterior, y es parte de las relaciones sociales en toda escala humana. Se estima que en Chile el 13,4% de la población adulta mayor vive sola, según lo indicado por el Censo 2002.
Hay empresarios capaces de hacer una lectura a esta nueva tercera edad. Existe un proceso de cambio en la conducta desde nuestros abuelos, los abuelos actuales y los que vamos hacia allá, a parte de los que llegarán después de mi generación. Recordemos que el cambio es lo único constante.
Hoy tenemos la oportunidad de pensar este escenario social real como una conveniencia de negocio inmobiliario, creando un espacio urbano que considere a las personas de la tercera edad. Así como se desarrollan balnearios de segunda vivienda completos, como grandes condominios, y se ejecutan barrios nuevos (como Colina y Pudahuel en Santiago), por qué no mirar hacia esta demanda cada día en aumento de servicios adecuados.
Si analizamos los censos del INE, el comportamiento de la demografía, los cambios de hábito y costumbres de la sociedad, podremos concluir que existe esa oportunidad. Yo al menos, como arquitecto y urbanista, comenzaré a evaluar la posibilidad de desarrollar un proyecto que me acoja cuando llegue la necesidad (y no me falta mucho). Le invito a ello.
*articulo rescatado del blog http://www.cadizarquitecto.cl




