Casa Para La Tercera Edad / Baena Casamor Arquitectes
Cliente: Ayuntamiento de Barcelona, Distrito Horta Guinardó
Ubicación: Horta-Guinardó, Barcelona, España
Arquitectos: Baena Casamor Arquitectes
Colaboradores: Isabel Fors, arquitecta tácnica; Taller d’Enginyeria Ambiental SL, Instalaciones; Jordi Granada, arquitecto, Estructuras
Constructor: AND SA de Serveis
Superficie: 1.144 m2
Costo: 1.438.932 €
Concurso: 2005
Proyecto: 2005-2006
Construcción: 2006-2008
El objetivo principal es conseguir un edificio confortable para la tercera edad, un espacio en el que sus usuarios se encuentren a gusto, un lugar con el que se puedan identificar. Por esta razón se escogen materiales de construcción y acabados conocidos, materiales cálidos y confortables –como la cerámica y la madera¬– y, en general, una imagen arquitectónica doméstica y próxima.
La forma en planta del edificio se adapta escrupulosamente al espacio disponible en uno de los parterres de los Jardines Príncep de Girona. El edificio se plantea estrechamente relacionado con el parque. Un volumen que participa del lenguaje, de los materiales y del funcionamiento del parque. De hecho, a menudo pensamos el edificio como un pabellón del parque, un mirador desde el cual los usuarios pueden dominar visualmente la actividad de los alrededores, en el parque y en la calle.
La planta baja es permeable; se puede atravesar el edificio por el vestíbulo. De hecho, el edificio es también una nueva puerta de acceso entre la calle y el interior del parque. Una de las plazas del parque, actualmente pavimentada con madera, dispondrá de un nuevo acceso a través del edificio.
La cubierta de cerámica vista desciende por las fachadas menores hasta el suelo y da al volumen la imagen de un gran portal.
Las fachadas mayores, de ventanales acristalados y entramado de madera, buscan un cierto parentesco con los pavimentos de madera y el mismo mobiliario urbano del parque.
Envejecimiento exitoso ahora
Envejecimiento Activo: Un desafío social
Hablar del adulto mayor significa hablar de un constructo social, del cual todos somos responsables. Cada sociedad elige como quiere que sea su adulto mayor, otorgándole un rol: dinámico, flexible, participativo, que admita la heterogeneidad y responda al derecho humano que se tiene de vivir con dignidad las etapas de jubilación, viudez, enfermedad, dependencia y muerte, transformándolas en travesías más que en situaciones terminales violentas.
Lo importante es que la sociedad manifieste la voluntad política, para crear las condiciones necesarias para proporcionar al ciudadano que envejece, las oportunidades que le permita optar a un envejecimiento exitoso en sus tres dimensiones: envejecer saludable, integrado al entorno social y en situación de bien estar.
¿Qué es el envejecimiento?
La vejez, desde una perspectiva médica, dice el Prof. Archibaldo Donoso, corresponde a una etapa de la vida del individuo, en la cual se va perdiendo gradualmente y progresivamente la capacidad de adaptación y la aptitud de reaccionar adecuadamente a los cambios.
Este deterioro, se debe a la disminución del potencial de reserva que se produce naturalmente en todos los órganos y sistemas del cuerpo con el transcurso de los años.
En el adulto joven, existe una gran cantidad de reserva y adaptación frente a las exigencias.
El aparato respiratorio es capaz de trabajar más cuando se asciende una altura, el sistema circulatorio es más eficiente cuando se realiza un esfuerzo físico, el sistema nervioso es capaz de retener más información por ejemplo, cuando se prepara un examen de un día para otro.
Pero en la vejez, todo parece lentizarse, existe un mayor riesgo de enfermarse, y lo cierto es que se deberá enfrentar nuevos desafíos.
Una mirada desde lo bio sico social, nos permite listar una serie de estas situaciones:
• Jubilación
• Disminución de ingresos
• Pérdidas de seres queridos
• Disminución del entorno familiar
• Soledad
• Pérdida de la capacidad de movilización
• Reducción del entorno social
• Sentimiento de minusvalía
Situaciones cuyos efectos negativos se pueden aminorar, cuando el individuo está previamente capacitado.
¿De que mueren los adultos mayores?
• Hipertensión arterial.
• Osteoartrosis.
• Diabetes.
• Enfermedades respiratorias.
• Cánceres.
Todas enfermedades prevenibles o a lo menos controlables
Imágenes sobre la vejez.
En el Chile de hoy, por arte de magia, un ciudadano que cumple 60 años de edad, pasa a encasillarse como “Adulto Mayor”, como si la edad no fuera un concepto elástico, difícil de precisar, ya que no se mide simplemente por las vueltas del “reloj de la vida” como lo nomina el Prof. Fernando Lolas.
Para tener un diagnóstico real y poder clasificar por edad, sería necesario observar a cada individuo, desde un punto de vista de la edad cronológica, biológica, psicológica e interpersonal.
El miedo a envejecer que se manifiesta en las personas, está asociado al temor al deterioro físico y mental, a las pérdidas económicas, a la proximidad de la muerte y los sueños incumplidos, todo ello reforzado por el culto a la juventud, implantado por la publicidad comercial de la TV, diarios, revistas, radios y otros medios de comunicación.
En cuanto a la percepción social de la vejez, los jóvenes y adultos consideran a los mayores, como personas serenas, moderadas, económicamente sustentables, con conocimientos interesantes, pero también se identifica a este grupo étareo, como menos tolerantes, con dificultades para adaptarse, con escaso manejo de las nuevas tecnologías informáticas, y con grandes posibilidades de deterioro mental y físico. Esa mirada puede provocar un rechazo a esta nueva etapa de vida.
De allí que se debiera observar con detención, la imagen que los jóvenes tienen de sus viejos, ya que hoy se encuentran en un proceso de transformación social importante en el que tienen que asociar que de no mediar accidentes o enfermedades terminales, ellos también tendrán oportunidad de vivir este período, para el que debieran prepararse desde jóvenes, ahorrando en salud, dinero, adquiriendo conocimiento y construyendo redes sociales. Lo interesante está en definir los nuevos roles y encontrar el ajuste necesario, de forma de estructurar un nuevo “Contrato Social”como sostiene Tomás Engels.
El envejecimiento exitoso, un desafío estratégico.
Sin duda, los avances en la investigación genética, biológica, química y de la medicina en estas últimas décadas a facilitado la prolongación de la vida de los seres humanos.
Este aumento progresivo de las expectativas de vida se convierte en un gran desafío para la sociedad actual, por cuanto implica realizar arreglos sociales para acoger a las personas mayores, en la perspectiva de fortalecer el desarrollo pleno de las potencialidades humanas, favoreciendo con ellos un proceso de envejecimiento exitoso.
Esta tarea debe ser abordada desde múltiples miradas y disciplinas por el conjunto de la sociedad, a través del compromiso del Estado, de las empresas públicas y privadas, de la sociedad civil organizada, de los partidos políticos, de las Universidades, de la familia y de los propios adultos mayores, generando políticas públicas, creando y confeccionando productos, definiendo y generando servicios que garanticen que esta nueva oportunidad social vaya acompañada de una adecuada calidad de vida.
José Valladares Venegas
Master en Gerontología
U. autónoma de Madrid.
Videojuegos para la tercera edad

Primero los adultos y luego las mujeres. Ahora los ancianos. La industria del entretenimiento digital orienta su camino hacia los más viejos, siempre reticentes a todo lo que suene a digitalización. ¿La idea? Mantenerlos vigentes y saludables.
Virgine Montet
AFP.-Un residente de 93 años de un hogar para ancianos juega tenis contra una pared usando un guante sensible al tacto y un casco virtual.
Para Mihai Nadin, un pionero en el campo de los gráficos computarizados y catedrático de la Universidad de Texas en Dallas, esta imagen podría ser parte de la gama de juegos electrónicos disponibles para ancianos en los próximos años, para ayudarlos a mantener sus capacidades cognitivas, de anticipación y físicas.
Este ingeniero de 68 años y filósofo lidera un proyecto de investigación a largo plazo de 13 millones de dólares en la Universidad de Texas, con el fin de diseñar juegos y otros ambientes de comportamiento terapéutico para las próximas generaciones de ancianos.
“Esta no es una oportunidad de mercadeo sino una responsabilidad social”, dijo Nadin. “Los juegos motivarán a la gente a mantenerse física y mentalmente activa mientras envejece, para conectarse con otros”.
Su proyecto de investigación, llamado Seneludens, se enfoca en el diseño de juegos y otros ambientes de comportamiento terapéutico con el fin de mantener características previsorias durante el envejecimiento.
Por dos años Seneludens ha recolectado datos basándose en la actividad sensorial e incluso en secreciones de saliva, con la esperanza de usar esa información para crear una nueva categoría de juegos para ancianos.
Nadin, por ejemplo, sueña con ofrecer un día a los ancianos tardes de golf, natación y boxeo virtuales.
Sus sueños no son tan lejanos puesto que el mercado para estos juegos ya ha sido probado por varios innovadores que lanzaron exitosamente sus productos.
En Japón, por ejemplo, donde el 20% de la población pasa de los 65 años, una cifra que Estados Unidos alcanzará en el 2020, el juego virtual Brain Age ha sido un éxito.
El juego de Nintendo, que se basa en objetivos como memorización, solución de problemas y reflejos, fue creado hace dos años y se ha vuelto muy popular con cuatro millones de copias vendidas en todo el mundo.
Su sucesor, el Brain Age Academy también fue un éxito con tres millones de copias vendidas, al igual que otros juegos similares.
Cerca de 120 hospitales en Japón también usan videojuegos para terapia física.
En tanto, investigadores en Estados Unidos están desarrollando juegos de estimulación intelectual para ayudar a los pacientes que sufren el mal de Alzheimer.
Noah Falstein, quien codiseñó los juegos de Indiana Jones, participa en este sector junto a una firma francesa, desarrollando juegos diseñados para ejercitar el cerebro.
“Es un mercado enorme, hay lugar para todos nosotros”, dijo Falstein.
Jeffrey Toth, profesor asistente de sicología cognitiva en la Universidad de Carolina del Norte, entró al mercado con Art Dealer, un juego de computadora que enseña al jugador a comprar y vender obras de arte y a diferenciar piezas originales de las falsas.
Los ancianos “no están interesados en dispararle a cosas”, dijo al explicar las razones de este juego.
Fuente: La Nación
Diseño para la 3ra edad
Han mirado las tazas de envejecimiento de nuestro país? Se han dado cuenta que es perfectamente normal que un joven no se vaya de la casa antes de los 25 o 30 inclusive y que generalmente tener familia ya no es una prioridad?
Es sabido por todos que sin ser un país desarrollado, Chile se acerca a tasas de vejez sólo establecidas en países europeos. Con una expectativa de vida de 78 años aproximadamente, seria bueno pensar en este tema un minuto.
Esta idea vino a mi porque el otro día llame a mi abuelito, ese hombre que tiene tantas arrugas y experiencias como años encima, y sentí una profunda soledad en sus palabras… claro lo llame desde el otro lado del mundo (Korea) , pero fue una emoción sobrecogedora, se notaba que necesitaba una llamadita el gran abuelo.
La vida transcurre con una velocidad impresionante. La gente nace, vive, sufre y muere con tanta rapidez como descargar un archivo de internet.
Muchas veces lo que hacemos no tiene un significado aparente o no lo entendemos al principio , pero de cuando en cuando , es bueno mirar hacia delante y hacia atrás, tu pasado, tu presente … tu futuro… Sí , todo indica que vivirás 78 años…
Nosotros los diseñadores, siempre al filo, siempre atrasados, siempre a ultima hora, siempre luchando por creernos el cuento. Qué tal si levantamos la cabeza y vemos las oportunidades donde otros ni piensan.
No digo que hay que aprovecharse de la vejez, todo lo contrario, es necesario desarrollar ideas , productos, y servicios para la tercera edad, tus abuelos, tus padres y pronto tú , necesitarás una gama de productos que te acomoden. No puedo pensar en una sola firma de diseñadores a nivel internacional que se especialice en el desarrollo de soluciones para ancianos..
Cuidado en el hogar, productos para evitar las escaras, sillas de ruedas, o cosas tan simples como teléfonos con números más grandes, son solo unas de las pocas ideas que se me ocurren con solo cerrar los ojos…
Mi intención no es alarmarlos, pero es necesario que nos demos cuenta que la sociedad no dibuja a la tercera edad en el panorama, nunca. Es Como tapar el sol con un dedo, puedes hacerte el tonto o puedes hacer algo… Es hora de que los diseñadores chilenos caminemos un paso mas adelante que los demás. Desarrollemos líneas que otros piensan innecesarias.
bien podría ser este un camino…
El diseño debe buscar no solo vender productos, debe buscar mejorar la calidad de vida… que tal si hoy, llaman a sus abuelitos, o a tus viejos…y les preguntas, que necesitan?
Autor: Christian Tellez
Fuente: Inconciente Colectivo
La tercera edad, un mercado atractivo para Toyota
Para tener una idea de lo que Toyota Motor Corp. contempla para el
futuro, de un vistazo a la TAO-Light II, que viene a reforzar su su línea de
productos y que alcanza una velocidad máxima de seis kilómetros por hora.
No es mucho, pero la TAO-Light II no es un auto. Es una silla de ruedas
fabricada a partir de partes de autos, desarrollada por Aisin Seiki Co., un
proveedor de Toyota de transmisión y trenes de tracción. La TAO es uno de
varios nuevos productos de Toyota y de cientos de sus proveedores orientados
al mercado de los adultos mayores japoneses y las familias que los cuidan.
Los ingenieros están incorporando la tecnología automotriz a productos
diseñados para la tercera edad convirtiendo, por ejemplo, los sistemas de
suspensión en ascensores hidráulicos para las casas. Toyota Home, la
división de casas prefabricadas de la compañía de hace décadas, ofrece
estanterías de cocina que se deslizan por rieles hasta la altura de la silla
de ruedas.
Los autos son parte fundamental de esta iniciativa. En Japón, Toyota ofrece
37 Welcabs, modelos especialmente equipados con asientos reclinables y
rampas de acceso para las sillas de ruedas. “Esta es una prioridad para las
compañías del grupo Toyota”, advierte Hideyuki Iwata, ingeniero jefe
ejecutivo.
Según las proyecciones del gobierno, un cuarto de la población japonesa
tendrá 65 o más años para 2015. Para 2050, un 35% tendrá más de 65 años. A
su vez, la expectativa de vida de Japón, de 82 años, es una de las más altas
del mundo.
Aunque Japón envejece con mayor celeridad que otros países, la tendencia es
global. Naciones Unidas estima que la población mundial de mayores de 65
años, que en la actualidad bordea los 472 millones, alcanzará los 598
millones para 2015, y 823 millones para 2025.
Pocos dudan del potencial del mercado japonés de la tercera edad. Desde
2000, Japón ofrece subsisidios a la compra de productos como sillas de rueda
y camas reclinables, con el fin de incentivar a las familias a que cuiden a
sus mayores en casa, y reducir los costos de las casas de retiro.
Toyota no es la única empresa japonesa que ha decidido incursionar en este
segmento. Matsushita Electric Industrial Co., fabricante de las marcas
Panasonic y Quasar, tiene una unidad de negocios dedicada a explorar
oportunidadades en este mercado, y ya ofrece equipo médico, servicios de
consultoría y casas de reposo. Sanyo Electric Co., otra empresa de productos
electrónicos, lanzó una máquina para bañar a los ancianos en la que el
paciente se sienta con el agua hasta la cabeza, mientras la máquina funciona
en ciclos de remojo, lavado y enjuague. La máquina vale US$45.000.
Watami Co., que opera una cadena de 500 bares en el país, decidió
diversificarse y adquirió una cadena de casas de retiro. También se está
expandiendo al ámbito de los alimentos geriátricos y otros servicios de
salud relacionados.
Toyota empezó a diseñar autos pensados para la tercera edad en los años 90.
Pero este mercado se convirtió en una prioridad en 1995, cuando Tatsuro
Tayoda, el nieto del fundador de la compañía, que tiene actualmente 76 años,
sufrió un derrame cerebral y renunció a la presidencia. Fuentes cercanas
dicen que el entonces presidente Shoichiro Toyoda, hermano mayor de Tatsuro,
pudo ver de cerca lo que implicaba el cuidado de un anciano con limitaciones
físicas.
Además, el no reconocer las necesidades de la tercera edad ˜ desde los
aparatos domésticos a los autos que manejan ˜ podría significar ceder una
participación en el mercado a un competidor más audaz.
General Motors Corp. y Ford Motor Co. han empezado a adaptar el diseño de
sus modelos estándar para la tercera edad. Nissan Motor Co. tiene 26 modelos
con opciones para las personas maduras, mientras que Honda Motor Co. tiene
sólo 10. Toyota tiene 37.
El gran desafío para Toyota es hacer que estos vehículos, cuyo mercado es
todavía diminuto, sean un negocio rentable. Los ingenieros tratan de
optimizar al máximo el proceso de producción con el fin de rebajar los
costos significativamente, para generar una ganancia aunque el mercado sea
pequeño. En Japón, se venden anualmente 40.000 vehículos para los mayores.
Aunque esto representa un alza con respecto a los 5.000 que se vendían hace
diez años, sigue siendo apenas una fracción de los 5,9 millones de autos que
se venden al año.
Sin embargo, Toyota tiene la ventaja de haber sido la empresa visionaria.
Desde los años 80 la compañía ha abastecido de Welcabs a los
establecimientos médicos.
Pero a partir de 2000, cuando los reguladores empezaron a estimular el
cuidado de los ancianos en casa, Toyota empezó a satisfacer una demanda más
masiva. Hoy, ofrece el Welcab en modelos sedan, económico y todoterrenos,
además, de la minivan.
Los ingenieron siguen mejorando y modificando la oferta. En la nueva
generación de las sillas de ruedas, Aisin introdujo la TAO Aicle, una silla
de ruedas eléctrica que se puede programar para que traslade al ocupante a
destinos predeterminados.
“No vemos ninguna otra automotriz global realizando el mismo esfuerzo que
nosotros en este campo”, dice Iwata, el ingeniero de Toyota.
Fuente: Por Jathon Sapsford “The Wall Street Journal”.
Carta Invitación
El envejecimiento humano, es un proceso bio sico social, que comienza con la concepción y termina con la muerte. De no mediar accidentes lo más probable es que los hombres sobrepasemos los ochenta años de edad y las mujeres los 85.
El envejecimiento es un fenómeno individual y a la vez universal por cuanto forma parte del ciclo natural de la vida.
Según el mapa de envejecimiento de la OMS, uno de cada diez habitantes del planeta tiene 60 años o más y en el 2050, uno de cada cinco habitantes superará esa edad.
Chile, no escapa a esta realidad demográfica, y por otra parte, el adulto mayor es cada vez más demandante y marca mayor presencia en nuestra sociedad, en los grupos organizados, en la academia, en la política, en el arte y en el emprendimiento. Por ello se hace necesario desplegar esfuerzos para lograr un diseño y desarrollo de políticas públicas conducentes a garantizar y mejorar la calidad de vida de este grupo etáreo, crear nuevos mecanismos y estrategias de vinculación, interdisciplinarias e interinstitucionales, para estar un paso adelante y enfrentar el desarrollo poblacional con éxito.
La transformación poblacional agrega un nuevo valor : Emerge un mercado de servicios y productos, insospechado, donde la demanda por turismo, recreación, desarrollo del conocimiento, incorporación a la tecnología, productos y servicios médicos, alimentos especiales, viviendas adaptadas, entornos amigables, participación social, cuidados domiciliarios, casas de larga estadía especialmente para la etapa de dependencia y cuidados paliativos, son algunos de los innumerables nichos de negocio en el corto plazo, que se deberá satisfacer desde el ámbito público y privado.
Una oferta adecuada de productos y servicios será factible, si se cuenta con profesionales multidisciplinarios, creativos, innovadores, expertos en la formulación, gestión y evaluación de proyectos para personas de la tercera edad.
La invitación que formulamos hoy, desde el Centro de Estudios Tercera Edad de la Universidad Mayor es a incorporarse en un equipo de profesionales visionarios, emprendedores, capacitado por académicos de la más alta calificación, inscribiéndose en el Master “Proyectos para la Tercera Edad”, que comenzará en agosto 2009.
Están convocados a participar, profesionales de las áreas de salud, educación, ciencias sociales, administración y economía, visionarios que tengan ideas para desarrollar, profesionales que se encuentren trabajando en proyectos para personas mayores o interesados en reorientar su carrera profesional hacia la formulación, gestión y evaluación de proyectos para la tercera edad.
Centro de Estudios del Movimiento Humano a la Vanguardia en Investigaciones sobre caídas en Adultos Mayores
Siguiendo una tendencia mundial. Chile cuenta con un crecimiento de la población de adultos mayores. Las estadísticas afirman que para el año 2030 el 25% de la población será mayor de 60 años. Este cambio demográfico exige que se realicen investigaciones destinadas a paliar los diferentes problemas de salud que presentan los adultos mayores.
Por esta razón, el Centro de Estudios del Movimiento Humano de la Escuela de Kinesiologíade la Universidad Mayor se encuentra desarrollando hace un año un proyecto único en Chile, que pretende buscar los mejores predictores de caídas en la población adulta.
Este trabajo a cargo del kinesiólogo y docente, Rony Silvestre, busca descubrir las diferentes estrategias que usan los adultos mayores ante estímulos desestabilizadores. Por ello, los investigadores estudian el comportamiento que tiene un individuo ante una acción desestabilizadora y miden el tipo de reacciones que éste realiza para reducir su impacto.
Para lograr esta medición con parámetros científicos, los kinesiólogos trabajan con cuatro equipos en forma simultánea que registran el movimiento del cuerpo ante una posible caída.
CENTRO DE ESTUDIOS DEL MOVIMIENTO HUMANO A LA VANGUARDIA EN INVESTIGACIONES SOBRE CAÍDAS EN ADULTOS MAYORES
Primero los investigadores pegan marcadores luminosos en el cuerpo del paciente. Después suben al paciente en dos plataformas de fuerza que miden y registran la reacción del suelo ante el peso que realizan las extremidades frente a un estímulo desestabilizador. Finalmente un equipo de análisis cinemática, registra y mide la posición de las extremidades ante el efecto desestabilizador, transmitiéndolo a un electromiógrafo que realiza la medición eléctrica de los músculos.
“La idea es saber con certeza cuánto tiempo demora un adulto mayor en responder frente a un efecto desestabilizador y cómo lo hace”, explica Silvestre, quien dedica varias horas a la semana a este proyecto.
La investigación se basa en los elementos cognitivos: “es necesario entender cómo los procesos cognitivos pueden alterar el proceso normal de la marcha en los adultos mayores. Al concentrarse en dos focos de atención al mismo tiempo, los individuos sobre 50 años pierden concentración afectando la estabilidad al momento de caminar”, señala David Arriagada, integrante del Laboratorio.
Los investigadores aseguran que por mucho tiempo la búsqueda se centró en la parte motora del individuo. Sin embargo, los últimos estudios señalan que la parte cognitiva está muy comprometida en las caídas de este grupo etáreo.
CENTRO DE ESTUDIOS DEL MOVIMIENTO HUMANO A LA VANGUARDIA EN INVESTIGACIONES SOBRE CAÍDAS EN ADULTOS MAYORES
Para ello, observan la reacción de los pacientes frente a un desestabilizador, cuando se les pide que se concentren en una tarea cognitiva. A través de una pantalla, los investigadores pretenden que sus pacientes resuelvan diferentes tareas como encontrar semejanzas y diferencias entre una imagen y otra, o describir paisajes mientras se les somete a una acción desestabilizadora.
Para determinar con mayor exactitud este comportamiento, los kinesiólogos integrarán al equipo a psiquiatras y psicólogos, que trabajen en la categorización de las tareas con diferentes grados de dificultad.
En este momento, la investigación del Centro de Movimiento de la Universidad Mayor se prepara para comenzar a capturar datos a través de tres grupos de análisis de 50 personas cada uno. El primero estará formado por adultos mayores de la comunidad de Huechuraba; el segundo por ancianos de casas de reposo y el tercer grupo, estará compuesto por jóvenes universitarios del Campus Huechuraba. El objetivo es comparar los resultados obtenidos a través de los tiempos de respuestas de los tres equipos.
Con estos indicadores buscarán predictores de caídas científicamente probados. Los investigadores aseguran que para lograr estos resultados, lo más probable es que tengan que realizar alianzas para seguir avanzando: “creemos que después de esta primera fase vamos a poder predecir con una base científica sólida qué tipo de persona tiene un alto riesgo de sufrir caídas”.
Los kinesiólogos creen que en esta investigación van a surgir importantes investigaciones paralelas: “tenemos el know how, sabemos que podemos hacer cosas muy importantes para el bienestar de los adultos mayores. Para nosotros ellos por la importancia que tendrán en el futuro, debieran ser prioridad en los programas de salud”, señala Silvestre.
Mayores de 60 que siguen trabajando requieren ser proactivos y flexibles
La tendencia de trabajar después de jubilar impulsa cada vez más a los mayores a estar actualizados respecto de las nuevas tecnologías y a desarrollar la capacidad de integrar redes sociales y contactos.
Cada vez es más común que cuando se acerca la hora de jubilar los adultos mayores opten por continuar trabajando, ya sea por obtener una mejor jubilación o porque simplemente el trabajo les llena una parte importante de su vida.
Es el caso de Adriana Rodríguez (72 años), que desde hace casi 30 años trabaja en la imprenta Comercial Gráfica Millantue. “Yo me formé en esta empresa, partí como contadora y desde hace unos años me ofrecieron ser jefa de producción. No sabía tanto del tema y me costó adaptarme, porque algunos me miraban con recelo, pero supe incorporarme bien y fui poniéndome más firme para supervisar el trabajo de hombres y mujeres más jóvenes que yo. Además, mi jefe me dio todo el respaldo”, cuenta.
Como Adriana, poco más de 556 mil adultos mayores en Chile tienen un trabajo remunerado, según la última encuesta Casen. Además, la reciente Encuesta Nacional sobre Calidad de Vida en la Vejez, de la U. Católica y la Caja de Compensación Los Andes, detalla que el 43% de los trabajadores de la tercera edad son hombres y el 17% mujeres.
Adultos vigentes
“A los 60 o 65 años un trabajador está en pleno potencial. Algunos puede que quieran retirarse, pero cada vez observamos la tendencia de permanecer empleados”, asegura Eduardo Olguín, consultor de Recursos Humanos de Newfield y docente de la U. Chile.
Según el especialista, una habilidad que tienen que desarrollar los adultos mayores es la capacidad de integrar su propia experiencia con las ideas de las nuevas generaciones, de manera de ser flexibles al implementar nuevas formas de hacer las cosas. Asimismo, deben desarrollar la tolerancia y la empatía, ya que “en algunos casos, la organización los quiere sacar cuando empiezan con discursos rígidos”.
Gerda Veas (60), que trabaja hace 16 años en el Departamento Técnico de la Junji, comenta que aprender los códigos de los colegas más jóvenes es muy importante. “Es común que al principio llegan tratándote de usted, con excesivo respeto, pero después se dan cuenta de que hacemos un equipo donde todos estamos a la par”.
Según Olguín, los adultos mayores tienen un gran potencial como mentores o entrenadores. “Un aporte de los mayores de 65, que no poseen los más jóvenes, es la gran experiencia acumulada, que en una empresa puede servir para formar personal”.
La directora del Senama, Paula Forttes, recalca que uno de los aspectos más importantes es la alfabetización digital. “Las nuevas tecnologías representan un desafío para los adultos mayores, lo que tiene que ver con la inclusión, el acceso a la información y la vinculación con otros grupos etarios”.
El uso del computador fue justamente lo que más le costó a Aliro Vera (86), del Departamento de Cultura de la Municipalidad de Maipú. “Seguí un curso para usar los programas, mandar mails y ocupar internet, que ahora entiendo que es fundamental, pero reconozco que me costó entender su lógica”, confiesa.
Para Federico Dürr, gerente general de Laborum, también es importante que los adultos mayores sean dinámicos y proactivos. Que no esperen que venga otro a decirles lo que tienen que hacer, sino que se esfuercen por desarrollar nuevos conceptos y proyectos y que, además, aporten con la capacidad de integrar redes sociales y contactos.
Menos estrés
Un reciente estudio de la U. de Michigan afirma que los trabajadores de avanzada edad se estresan menos que los jóvenes. La investigación consideró a más de 1.500 participantes de entre 53 y 83 años.
Los resultados indican que sólo el 2 por ciento de los empleados declaró que su trabajo interfirió con su vida personal. Para el autor del estudio, el doctor Carrie Bulger, la razón obedece a que después de los 60 los empleados tienen menos obligaciones familiares que atender después del trabajo.
Federico Dürr
Gerente general de Laborum
“Los adultos mayores son trabajadores más caros, pero si saben enfrentar la complejidad, mantenerse activos y al día en la tecnología, pueden mantener elevados ingresos”.
Eduardo Olguín
Consultor laboral
“Ellos tienen la capacidad de integrar distintas disciplinas, ya que generalmente han pasado por muchos departamentos de la organización y tienen la mirada de marketing, la productiva y la del proceso en general”.
FUERZA LABORAL
El 28% de los adultos mayores señala haber realizado un trabajo remunerado el último mes, según una encuesta de la UC.
Fuente: Diario El Mercurio
Edición Lunes 28 de Mayo de 2008
Cuerpo A sección Vida y Salud
Periodista: Carolina Disegni Gili
Tercera Edad, una oportunidad
El aumento en la esperanza de vida ha provocado que cada vez haya más personas sobre los 65 años activas y con energía. La industria inmobiliaria aún no se hace cargo de este grupo.
Las poblaciones son intrínsicamente inestables y sujetas a cambios repentinos y agudos. A modo de ejemplo, está el aumento muy rápido del número de gente de la llamada ‘tercera edad’. Con la esperanza de vida cada vez mayor, crece el grupo de personas entre los 65 y 85 años (aproximadamente) que son válidas, es decir, están con plenas facultades físicas y mentales.
En los llamados países desarrollados, las inmobiliarias y constructoras, así como los promotores y gestores, fijan sus miradas cada vez más en este nicho y buscan ese filón entre la población jubilada que no precisa asistencia. ¿Qué busca esa gente?, ¿Qué es lo que necesita?, ¿Cómo pueden pagar?, ¿Cuáles son los deseos, necesidades y valores de los mayores?, ¿Hay un solo grupo de personas mayores o varios que tienen diferentes expectativas, necesidades, valores y satisfacciones?
En Europa, el tema es un negocio que crece a ritmos del 10%. Sólo en 2003 la facturación por este ítem fue de 1.750 millones de euros. Por otro lado, en Estados Unidos cada vez son menos quienes jubilan al cumplir los 65 años. Desde los años ‘80 a nuestros días, se ha duplicado el número.
Varios elementos influyen en este cambio, pero la razón de fondo —según el libro “Microtrends” de M. Penn y K. Sálense—, es que a estas personas les gusta trabajar. Esta tendencia está teniendo un gran impacto. De partida, está ampliando la fuerza laboral, y también ha influido en la forma de hacer política y de entender la sociedad. Hoy equipos interdisciplinarios conformados por arquitectos, urbanistas, diseñadores, ingenieros, gerontólogos, médicos, economistas, psicólogos y sociólogos, entre otros, se unen para mejorar la calidad de vida de este importante grupo etáreo.
Y es que hay que cambiar el escenario actual. Por estos días, las sociedades se preocupan por extender la vida, pero sin darle un lugar adecuado a los adultos mayores dentro de dichas sociedades ya envejecidas. El problema es cómo se enfrentarán ellas mismas, en pocos años más, a los adultos mayores del futuro próximo. Hoy ya se habla de la cuarta edad, siendo el grupo que conforma a las personas de 85 años hacia arriba.
La necesidad de una ciudad amable
Se debe proponer una ciudad pensada para acoger efectivamente a las personas mayores, sin barreras arquitectónicas. Una ciudad adaptada e integrada a ellas, con una convivencia intergeneracional.
En este mismo sentido, los planes urbanísticos deberán tener en cuenta la accesibilidad física a los espacios públicos, mediante la adecuación de recorridos peatonales, así como la existencia de un buen diseño mobiliario urbano y de un transporte accesible, para que los adultos mayores puedan seguir integrados en las comunidades sin riesgos, realizando con autonomía sus actividades.
Con su proyecto, el arquitecto y el urbanista desarrollan un papel pedagógico. Es necesario no perder de vista que la ciudad se diseña para un grupo de personas con necesidades singulares, no son sólo personas con discapacidades. Nadie considera a un niño o a una embarazada como un discapacitado, sino que son sujetos con necesidades especiales. Debemos diseñar en base a las capacidades de cada grupo etáreo, con lo que pueden y no con lo que no pueden hacer.
Y es que una vivienda con obstáculos físicos, una ciudad intransitable, aunque en escalas arquitectónicas diversas, son formas análogas de exclusión. Como alternativa a una ‘casa de reposo’, surgen los espacios urbanos y las viviendas tutelares, donde es el entorno espacial el que protege al adulto mayor. Se trata de espacios diseñados para recibir todo el equipamiento asistencial necesario, de forma tal que el adulto mayor sienta que está habitando su propia casa o jardín.
Lo que se busca es brindarle un espacio que lo contenga, lo comprenda y proteja. Además, al responder arquitectónicamente a este segmento de la sociedad, los beneficios se hacen extensibles a todas las personas con algún problema de movilidad, las que podrán participar de un hábitat integral de desarrollo comunitario.
Una oportunidad de negocio inmobiliario
Se debe considerar esta propuesta al diseñar ciudades, barrios, loteos, balnearios y comunas, como una oportunidad. Hay que tener una visión de negocios. Socialmente existe una tendencia a aislar los espacios destinados al adulto mayor activo, error recurrente dado que es una persona que aprovecha y agradece la comunicación con el exterior, y es parte de las relaciones sociales en toda escala humana. Se estima que en Chile el 13,4% de la población adulta mayor vive sola, según lo indicado por el Censo 2002.
Hay empresarios capaces de hacer una lectura a esta nueva tercera edad. Existe un proceso de cambio en la conducta desde nuestros abuelos, los abuelos actuales y los que vamos hacia allá, a parte de los que llegarán después de mi generación. Recordemos que el cambio es lo único constante.
Hoy tenemos la oportunidad de pensar este escenario social real como una conveniencia de negocio inmobiliario, creando un espacio urbano que considere a las personas de la tercera edad. Así como se desarrollan balnearios de segunda vivienda completos, como grandes condominios, y se ejecutan barrios nuevos (como Colina y Pudahuel en Santiago), por qué no mirar hacia esta demanda cada día en aumento de servicios adecuados.
Si analizamos los censos del INE, el comportamiento de la demografía, los cambios de hábito y costumbres de la sociedad, podremos concluir que existe esa oportunidad. Yo al menos, como arquitecto y urbanista, comenzaré a evaluar la posibilidad de desarrollar un proyecto que me acoja cuando llegue la necesidad (y no me falta mucho). Le invito a ello.
*articulo rescatado del blog http://www.cadizarquitecto.cl
Juegos de realidad Virtual para la tercera edad
Desde el sitio español Estaraldia.es les presentamos el siguiente articulo…
Un estudioso de la Universidad de Texas planea diseñar videojuegos de uso terapéutico para mejorar la vida de los mayores de 65 años.
Mihai Nadjn, un ingeniero de 68 años de la Universidad de Texas experto en gráficos computarizados, es el líder y auténtico “alma mater” de un proyecto de investigación que pretende diseñar videojuegos y ambientes de realidad virtual dedicados a mantener las capacidades cognitivas, físicas y de anticipación de los ancianos en los próximos años.
Así, mediante entornos de realidad virtual recreados gracias a un casco y unos sensores dactilares, los mayores podrían jugar al golf o al tenis, hacer natación o incluso practicar el boxeo sin salir de su habitación. Experiencias similares, como el juego virtual “Brian Age”, que ha sido testeado en Japón, han sido todo un éxito.
El proyecto liderado por Nadjn se llama Seneludens acaba de finalizar su fase de recopilación de datos, basada en la actividad sensorial e incluso en las secreciones de saliva –según el estudio, indicador del grado de reacción a estímulos externos-. Una de las aplicaciones más palpables de este tipo de experiencias es el tratamiento del Alzheimer, cuyos efectos son objetivo prioritario de la investigación de no pocos científicos, que buscan atajar no sólo su sintomatología, sino frenar sus efectos en la medida de lo posible.


























